domingo, 15 de octubre de 2017

POR QUÉ NO USO PARTITURAS MUSICALES

POR QUÉ NO USO PARTITURAS MUSICALES

QUERIDOS AMIGOS

Respondiendo a varios colegas que me preguntaron por las partituras pentagramadas de los temas publicados les cuento...:
Todo este trabajo instrumental (si porque la flauta era para los que no sabían otro instrumento, sino los incorporaba al ensamble y escribía la partichela de su instrumento) nace en 1995 cuando llega a mi vida la primera Compacq Presario 6410 que tenía UN GIGA DE MEMORIA.

Hay empecé a trabajar con MIDI y luego su tranformación a WAV. Usaba el Cakewalk y directamente imprimía las partituras.
Durante más de cinco años exigí que leyeran música pero fue en el 2000 que el cambio de siglo me trajo lucidez. A muchos de mis alumnos les costaba entenderla pues Dios o el Ser Supremo que ustedes quieran no lo proveyó de ese talento, así que me aparecían partituras hermosas pentagramadas con las notas escritas debajo o encima y algunas con el dibujito de la flauta de la digitación que les costaba.
En ese momento comprendí que mi taréa es que conozcan el lenguaje, lo descubran y gusten y para eso debía allanarles el camino y no hacérselos más difícil.
Por eso imprimía las partituras con el pentagrama y debajo el nombre de cada nota.
La situación económica de mi país hizo que fuera imposible comprar tinta de impresora y como otro método no conocía empecé a escribir las partituras manuscritas poniendo la letra del tema y debajo las notas. Éxito mayor pues como siempre contaba con guitarristas las tocaban instrumentalmente y las cantaban. Y ahí entregué la chancleta. 
Me dediqué a perfeccionar las pistas que los atraían y debo decir que muchos de ellos gracias a esta experiencia áulica se dedicaron a estudiar música y tengo varios colegas discípulos.
Esta es la historia. Un abrazo gigante

Romeo Silenzi